Venezuela

La “verdadera moneda” venezolana es el dólar

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A pesar del hundimiento histórico de la economía del país, aún continúan familias venezolanas navegando a duras penas sobre la agitada y creciente inflación. ¿Cómo es esto La posible en la actualidad venezolana? ¿Si el sueldo mínimo está en 750.000 Bs y un kilo de carne en 500.000 Bs? La respuesta es a través de la una moneda extranjera: el dólar.

Es la única manera para sobrevivir a la mega inflación. Debido al control cambiario, los dólares en Venezuela, al cambio en Bs, es una suma considerable de dinero, teniendo en cuenta el alto  costo de la vida y los risibles sueldos mínimos de los venezolanos, aliviados temporalmente con inyecciones de bonos por parte del gobierno bolivariano.

Cada vez que pasan los días y la realidad crítica y económica del país se agrava, el dólar se va afirmando como la “moneda verdadera” del flujo económico venezolano, a pesar de ilegalidad de estas transacciones que están prohibidas por las disposiciones legales de los estatutos nacionales del sistema económico venezolano.

La mayoría de los servicios, como de salud, arreglos de autos, ventas de productos, a través de efectivo o de las famosas transferencia electrónicas. El dólar mueve el motor del centro estancado de la economía nacional, no hay otra manera, bueno, sí, pero la emigración es inadmisible para una parte inferior pero sólida de la población venezolana.  Si no existieran para algunos venezolanas la posibilidad del dinero virtual como paypal, por ejemplo, fuese imposible  vivir y comer para cualquiera; las olas de suicidios aumentarían  trágicamente.

Varias personas, entre ellas, Vanessa Barrios, estudiante de medicina de la Universidad Francisco Miranda, de Coro, del Estado Falcón, expresó su alivio cuando empezó a descubrir y a trabajar por internet escribiendo cualquier tipo de textos. Al principio le pagaban muy poco para todo el tiempo que dedicaba a escribir, a leer, a buscar y a corregir los textos, y además, escribirlos de tal manera que posee en su fuerza expresiva e informativa la energía que el lector necesita para estar actualizado en el mundo de las finanzas internacionales.

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